“El jefe del jefe”, de Lars Von Trier. Dir. Javier Daulte.
En
Paseo La Plaza (Avenida Corrientes
1660 – CABA) – Miércoles a domingos.
por Alberto Maffía
Por definición y regla general, todo empleado
odia a su jefe. Siempre hay algún breve período de enamoramiento en el que se
piensa “al final, el loco no era tan malo…”
pero dura lo que un suspiro y finaliza ante el primer descuento del presentismo
o la no provisión de café en la sala de descanso. Odiamos a nuestros jefes… ¡y
ellos lo saben! Ahora, ¿qué sucedería si alguno de los pertenecientes a esta
casta superior decidiera trabajar desde las sombras, fingiendo ser un empleado
más, por temor a ese ineludible rencor reverencial y poder así tomar las
medidas más leoninas sin tener que pagar por ello el costo emocional?, ¿se
puede vivir un entorno laboral saludable si el origen del vínculo contractual
es una mentira? “El jefe del jefe” es una gran comedia de oficina, al estilo y
ritmo de “The Office”, que sorprende
en cada una de sus escenas.
Gabriel es el dueño de una empresa
tecnológica. Nunca puso un presidente al frente de la misma sino que lo inventó
en papeles y sólo se hace visible ante sus trabajadores vía mail; cualquier
medida impopular tomada por este ser etéreo deja a su responsable original bien
parado ante los empleados. Pero el negocio ahora está por venderse y se
necesita una corporización de esta entelequia; un ser de carne y hueso debe
firmar la operación . Gabriel contrata un actor de método para cubrir el rol por
unas horas ante los compradores, pero la farsa debe extenderse por una semana y
es entonces que comienzan las mentiras, los equívocos y las carcajadas.
La obra está basada en la película del
2006 de Lars Von Trier, adaptada al teatro por John McNamara y estrenada en
Londres en el 2013. La versión de Ricardo Hornos y Pablo Kompel es acertadísima
y hace sentir el escenario como la realidad que se puede vivir en cualquier ámbito
laboral del microcentro o Puerto Madero.
Federico D´elía es el dueño real, el
que opera oculto, mientras abraza y contiene a sus compañeros/empleados
fingiendo absoluta inocencia. Diego Peretti es el actor contratado, preocupado
por darle verdad a su criatura y respetando a rajatabla el “método Gambini” (gurú teatral imaginario inspiradísimo en
Konstantin Stalislavski por Von Trier). La dupla es hermosa de ver; hay tanta
química, la relación se da de manera tan orgánica y sincronizada, que verlos
intercambiar textos es como presenciar y disfrutar la ejecución de un concierto
perfecto.
La escenografía de Julieta Kompel es
una perlita muy interesante; a pesar de los colores claros y amigables, consigue
lograr un clima ligeramente opresivo entre tanta línea, columna y ventana que
no es ventana, enmarcando así de manera correcta una historia que, a pesar de
las risas, contiene mucha falsedad, engaño y traición por parte de la patronal.
Javier Daulte está ante uno de sus
mejores trabajos; el ritmo es constante, el humor omnipresente, pero también se
da espacio a la reflexión más sentida ante los múltiples dilemas éticos que se
presentan referidos a la fidelidad, los códigos y los derechos humanos y laborales.
“El jefe del jefe” es un gran
espectáculo teatral; para disfrutar, reír y reflexionar.
Duración: 85´.
FICHA ARTÍSTICA
Autor
Lars Von Trier
Adaptación Teatral
John McNamara
Versión
Ricardo Hornos –
Pablo Kompel
Elenco
Diego Peretti –
Federico D´elía
Ariadna Asturzzi
– Juan Isola – Cristián Jensen – Andrea Lovera
Prensa
SMW
Producción General
Pablo Kompel –
Ricardo Hornos – Adrián Suar
Dirección
Javier Daulte
Alberto Maffía
para “AMC CRÍTICA TEATRAL”
https://amcriticateatralbaires.blogspot.com
contacto: escenateatro73@gmail.com