jueves, 6 de julio de 2023

“Chongos”, de Hernán Cuevas. Dir. Hernán Cuevas

 “Chongos”, de Hernán Cuevas. Dir. Hernán Cuevas

En Teatro Picadilly (Avda. Corrientes 1524 – CABA), los martes 20.30hs.

Los chicos sólo quieren ser chongos

            Los concursos de belleza y talento siempre han ejercido gran fascinación en el espectador; “Miss Mundo” se realiza desde 1951 y contando. Actividad tan legendaria, obviamente está repleta de mitos: que está todo arreglado, que las concursantes llegan donde llegan por un casting sábana, que la belleza física va en detrimento de la capacidad intelectual… pura leyenda, ¿o no? “Chongos” nos muestra el backstage de uno de estos eventos y revisa estas cuestiones para afirmar o desconfirmar las sospechas que anidan en la cultura popular.

            Está por terminar el año 2003 y en la televisión sucede el clásico de la caja boba, la elección de Mr. Chongo de cada año. Esta vez Mike, el presentador, nos invita a conocer a los cinco finalistas que deberán pasar las pruebas más exigentes para llegar al tan ansiado premio.

            La premisa es muy interesante; de hecho, y a medida que avanza la puesta, se puede sentir el espíritu de los espectáculos que creaba el brillante y desenfadado José María Muscari a principio de los años 2000; toda la obra es bastante muscariesca y eso es bueno. Bien también por ubicarla en el 2003, y al principio de la obra eso se siente mucho, realmente los primeros textos te sumergen en esa época; es una lástima que luego se pierda un poco la sensación 03 en vez de enfatizar este acierto. La musicalización y coreografías también son excelentes elecciones; la primera presentación de los participantes es magnética. Mauro Angemi, Ángel Baez, Santi Castellano, Maxi Nolasco (muy bien ese “Brian”, yo voté por él en la final) y Agustín Sola Escalante, los chongos en cuestión, son simpatíquísimos y juegan muy bien el concurso, pero lo más notable es el registro dramático que presentan; pequeño, sutil, pero muy bien transitado. Tal vez pasen desapercibidos estos brevísimos momentos pero son muy interesantes; en medio de tanta música, magia y color en realidad se está contando una historia de sueños rotos. Hernán Cuevas sigue sorprendiendo; esta vez es un presentador perverso… que su sonrisa compradora no los engañe, por un lado carismático y por el otro sumamente manipulador; la violencia psicológica que ejerce es enorme y peligrosamente simpática.

            Cóctel muy interesante termina siendo este espectáculo… Con “Chongos”, el escenario del Picadilly es una fiesta… aunque por unos segundos den unas poquitas ganas de llorar.            

 

Duración: 100 minutos


FICHA ARTÍSTICA

Dramaturgia y dirección: Hernán Cuevas

Elenco: Hernán Cuevas – Mauro Angemi – Ángel Baez – Santi Castellano – Maxi Nolasco – Agustín Sola Escalante

Producción general: Mauro Angemi

Prensa: Agencia Duche-Zárate

                                                                                   Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL”

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martes, 20 de junio de 2023

“Nacha en pijama”, de Nacha Guevara. Dir. Nacha Guevara

 “Nacha en pijama”, de Nacha Guevara. Dir. Nacha Guevara

En Teatro Astros (Av. Corrientes 746 – CABA), viernes y sábados 21hs. Domingos 20hs.

Arte

            El primer recuerdo que tengo de la Sra. Nacha Guevara data de mediados de los ochenta. Mi yo niño jugaba con unos cochecitos sobre el piso encerado tratando de no rayar, y mi abuela con la tele puesta en “Badía y Compañía” llenaba de sonido el living de mi casa. Anuncian un recital de Nacha Guevara, y a mí no me importa nada y sigo jugando. Pasan canciones y canciones y yo juega que juega, y de pronto… su voz entona la frase “Con el odio acabaremos…”. Ni idea de por qué esa línea a mis once o doce años me llamó la atención, pero dejé de jugar y puse la vista en el televisor. Y ahí la conocí, a la Nacha que canta, a la que interpreta y vive cada canción. A ella le pasó todo mientras machucaba y revoleaba una muñeca de trapo, y a mí también. Yo no lo entendía, a esa edad sabés pero no comprendés. Nacha Guevara así me enseñó que el arte conmueve. Vamos con una más de las cientos de veces que la vi y la escuché y después sigo con la reseña, prometo salir de la autorreferencialidad. Nacha protagonizó “Tita” en el Metropolitan. Al principio de la obra unos acordes, una gran pantalla blanca y de pronto… aparecía sólo su silueta reflejada… ¡sólo su silueta!… y no sé qué era lo que marcaba, de qué manera trascendía… pero con nada más (y nada menos) que su sombra, arrancó aplausos. Y todos aplaudimos. Y nos emocionamos. La sombra de Nacha Guevara nos emocionaba. Parece un chiste, pero no. Y ojo que no soy un fan; no sé qué helado le gusta, y me enteré qué día cumple años en “Nacha en Pijama”. Habré visto la mitad de sus espectáculos y no todos y nada más tengo el cassette de “Los patitos feos”… pero Nacha Guevara es arte. Es arte. Indiscutible.

            “Nacha en Pijama” es una delicada pieza experimental, una performance que podría habitar el Di Tella pero se aloja en plena Calle Corrientes en el teatro Astros. Bellísima estética, con amigables colores pasteles y un cuadro gatuno muy sesentisetentista al lado de otro que remite a una galaxia muy muy lejana. Una decena de canciones en original, o ya esxistentes, o ya existentes y reescritas; cada vez que Nacha canta se hace la luz, se hace la voz, se hace la magia. El texto nos muestra la intimidad de la artista durante la cuarentena; monólogos inteligentes, sensibles, humorísticos y corrosivos se suceden interpelando al espectador sobre el amor y la pareja, la soledad, la igualdad de género, las primeras citas y cientos de cotidianeidades más (cuando uno permanece meses encerrado en su propia casa, el mundo se convierte en una única y gran cotidianeidad).

            Nacha interactúa con su singular mascota (vanguardia pura - ¡bravo!) y habla por teléfono con voces que nombra (Marcelo Polino y Norman Briski) y otras que hacen personajes pero igual reconocemos por legendarias (Edda Bustamante y Gerardo Romano). La concepción del espectáculo es pura originalidad.

            Hermoso diseño de luces, envidiable pijama (la noche que fui yo era con un estampado de flores colores rosa, violeta y té). En serio que daban ganas de ir en ropa de dormir y meterse un rato en la cama para hablar de citas a ciegas o de la televisión actual. Pero claro que no corresponde; así que lo más parecido que se puede hacer es sacar la entrada y mirarla desde la platea, muy cerquita. Es casi casi lo mismo y vale la pena. Experiencia imperdible, ¡hay que aprovecharla!

            Inmensa Nacha, gracias por este espectáculo.

 

Duración: 100 minutos

 

FICHA ARTÍSTICA

Libro y Dirección: Nacha Guevara

Producción General: Norberto Baccon

Dirección musical: Dany Vila

Diseño de luces: Nacha Guevara y Alejandro Velázquez

Diseño de escenografía: Luis Castellanelli

Ambientación escenográfica: Vanesa Abramovich

Diseño de efectos especiales: Guilermo Bechthold

Prensa: Maxi Cardaci

Una producción de NB PRODUCCIONES

 

 

                                                                          Alberto Maffía,

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miércoles, 14 de junio de 2023

“Así de simple”, de Ignacio Bresso y Sofía González Gil. Dir. Sofía González Gil

 “Así de simple”, de Ignacio Bresso y Sofía González Gil. Dir. Sofía González Gil

En Teatro Picadero (Enrique Santos Discépolo 1857 – CABA), los domingos 20.30hs.

El sexo y el amor no van de la mano (regla que no se aplica a los ex)

            Discusiones dentro de la pareja, qué ámbito complicado. Dentro de las mismas se manejan varios planos de comunicación: lo que se dice, lo que realmente significa, lo que se está pensando, lo que se planeó decir… Eso pasaría a formar parte de la primera etapa discusional. Si la conversación transitó por los carriles adecuados, todo termina en una charla educada y cerebral, cosa que raramente sucede y que creo que está muy bien porque si estamos hablando de amor me parece bueno que la pasión lo desmadre todo; no es lo mismo hablar de amor que hablar de bizcochitos. Segunda etapa: sale lo que sale y se hace lo que se puede. Dos personas frente a frente, tratando de comprender al otro, de descubrir el metalenguaje… ¡Qué difícil!, ¡si tan solo se pudiese saber lo que piensa el otro! Bueno Sr. Espectador, le tengo excelentes noticias: en “Así de simple” usted no sólo va a presenciar los picantísimos e hilarantes intercambios verbales entre la pareja que conforman Clara y Joaquín, sino que también va a saber que están pensando porque en escena no solo aparecen sus variantes concretas, sino también las más abstractas informando qué sucede en sus caras más cerebrales y emocionales; un festín de sensibilidad y humor que deja al descubierto la fragilidad humana que siempre intenta mantenerse en pie.

            Clara y Joaquín se conocen, se gustan, se seducen, se enamoran y comienzan a convivir. Clara y Joaquín son dos pero son muchos a la vez, son ellos y las voces que los habitan. ¿Qué pasaría si todas sus voces hablaran igual de fuerte?

            Ignacio Bresso y Sofía González Gil formaron una dupla arrasadora, su propuesta es brillante. Ella dirige, él protagoniza y ambos escriben; la unidad de criterios y el trabajo en equipo redunda en una joyita homogénea que cierra artísticamente a la perfección. El texto es sensible, dinámico, muy cómico y emotivo; la idea de que lo que muta no se extingue me parece bellísima y es lo que los autores regalan a su público. La puesta es un lujo; los seis actores componiendo a dos personajes en simultáneo requiere de una dirección precisa y Sofía González Gil se luce en este plano: las voces de los Joaquines y las Claras amalgamándose en una sola se da natural y orgánica, y los movimientos casi coreagráficos de los seis/dos personajes en escena se notan hábilmente pulidos y marcados con precisión.

            Los trabajos actorales de Cecilia Marani, Ignacio Bresso, Francisco González Gil, Lucía Baya Casal, María Canale y Andrés Passeri son una delicia. Canale y Bresso son Clara y Joaquín en cuerpo y alma; su composición es compleja y perfecta porque en definitiva tienen que actuar de ellos y también ser lo que les dictan sus voces. Marani y Francisco González Gil son las voces pasionales y Baya Casal con Passeri son el team cerebral; el desafío no es fácil porque en definitiva están componiendo personajes en esencia etéreos, esto sólo suele salir bien en las películas de Disney… y no, en el teatro Picadero también está pasando. Bravo.

            La música original de Francisco Ruiz Barlett es adecuadísima, remite nostálgicamente a una comedia romántica noventosa hollywoodense. El diseño escenográfico de Lula Rojo y Gastón Segalini cuenta muy bien la historia y, para destacar, nos indica que todo en esta obra está cuidado y planeado al dedillo, que todo se hizo con compromiso… generalmente en teatro una puerta es una puerta, una tabla pintada de blanco y ya. La puerta de calle de “Así de simple” tiene texturas, color, mirilla. Bello detalle que se agradece.

            Hay mucho para aprender y reír en “Así de simple”. Ya llevan diez temporadas, es hora de que la veas.

 

Duración: 90 minutos

 

FICHA ARTÍSTICA

Dramaturgia: Ignacio Bresso y Sofía González Gil

Actúan: Ignacio Bresso – María Canale – Andrés Passeri – Lucía Baya Casal – Francisco González Gil – Cecilia Marani

Prensa: Varas & Otero

Producción: Sofía González Gil y Loli Crivocapich

Dirección: Sofía González Gil

 

 

                                                                          Alberto Maffía,

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jueves, 25 de mayo de 2023

“La tiendita del horror”, de Alan Menken y Howard Ashman. Dir. Axel Jeannot

 “La tiendita del horror”, de Alan Menken y Howard Ashman. Dir. Axel Jeannot

En Teatro Astral (Av. Corrientes 1639 – CABA).

Cuando los fracasados cantan y se enamoran

Los clásicos no se presentan y “La tiendita del horror” ya ostenta ese merecidísimo título desde hace tiempo. Basada en la película de horror clase B de Roger Corman de 1960 y transformada en musical en 1982 para el Off Broadway, esta historia llega a la Argentina por primera vez con la película de 1986 (dos semanas en cartel y después había que seguirla en la doble función de algún cine de barrio). La versión teatral hace su primera aparición en Mar del Plata, durante la temporada de verano de 1990 en el ya desaparecido teatro Alberdi, dirigida por Julio Baccaro, protagonizada por Osvaldo González y con un desconocido Damián de Santo de 20 añitos manejando a Audrey II. En el 2001 llega al teatro Broadway de Buenos Aires una versión producida por don Alejandro Romay y protagonizada por Diego Ramos, Sandra Ballesteros y Humberto Tortonese. Y hoy, en el 2023, tenemos en el Teatro Astral una versión de lujo, argentina y for export, colmada de magia y talento y destinada a permanecer para siempre en el corazón de los amantes del género.

La historia nos lleva a conocer una florería en quiebra y a sus dos empleados: Audrey y Seymour Krelborn. Durante una noche de eclipse, el bien intencionado Seymour encuentra una extraña especie botánica que, poco a poco, revoluciona la tiendita y se vuelve un gran atractivo para todo el barrio. Con su espíritu manipulador, la famosa planta le promete a Seymour un sinfín de fama y fortuna siempre y cuando la siga alimentando.

Los textos y canciones de Howard Ashman y Alan Menken, creadores de “La Sirenita, de Disney”, manejan magníficamente tiempos, risas y emociones. Y ojo que no es una historia fácil de contar. Mucha cancioncita, mucho chiste, pero la trama trata sobre dos almas tristes y marginales resignadas a vivir en soledad, en un clima social adverso desprovisto de toda posibilidad de cambio y esperanza y, como si esto fuera poco, de la corrupción del alma noble. Pavada de tópicos. De alguna manera, es una tragedia hermosa que da ganas de cantar y bailar. Sí, así de paradójico como suena.

Fede Couts creo que ha encontrado su punto justo en este Seymour (y Seymour ha encontrado su punto justo en este Fede Couts); solidísimo en lo vocal, el color del personaje le sienta como anillo al dedo: tierno, simpático, sensible, heroico e hiperhilarante, todos los colores son jugados por el actor con versatilidad. El trabajo de Mike Chouhy es muy interesante. Generalmente cuando un artista viene de otra disciplina (Chouhy es uno de los referentes más importantes del stand up argentino) suele traer su bagaje artístico anterior, lo mezcla con su yo actor y termina creando un híbrido que no convence a nadie. No es el caso. Del stand up, donde realmente la rompe, sólo trae la presencia escénica, el resto es un inmenso cómico como hace tiempo no se ve en un musical, su Orin Scrivello es impecable. La elección de Romi Ruiz como Audrey es un golazo de arco a arco; con increíble ductilidad aleja a su complejo personaje del drama y lo transforma en gracia y ternura, generando risas con su grotesca inocencia y provocando futivas lágrimas de emoción con su interpretación de “Un verde lugar”. Las tres chicas del barrio, Ronnette – Crystal – Chiffon / Paula Chouhy – Juana Silveyra – Belén Bilbao, presentan la obra en el prólogo y por suerte no se bajan más de escena. La potencia, garra y presencia que tienen es demoledora; son un perfecto coro celestial de angelitas pasadas de Speed; las mirás y escuchás , y mientras te hipnotizan te arrasan. Muy bien también las coreos de Natalia Mezzera acompañando todos sus movimientos. Juan Denari compone un personaje muy dickensniano digno del Globe de Londres. Y Audrey II es un rockstar; el trabajo de Iñaki Agustín y Máximo Pérez Artusi  desde el segundo uno hace que ese inmenso muñecote verde multiraíz adquiera humanidad; nadie ve la marioneta, sólo queda una malvada planta hambrienta que canta muy lindo.

El tema “De pronto, Seymour” interpretado por Couts, Ruiz, Chouhy, Silveyra y Bilbao es la perfección hecha comedia musical. Y los músicos en vivo sonaron sublimes.

Escenografía y vestuario son un lujo; apenas se abre el telón, los espacios se recrean de manera sólida y convincente. Bellísimos, coloridos y múltiples (muy múltiples; son un montón en serio, prácticamente un desfile de modas) son los trajes creados por Javier Ponzio; y donde más se luce es con las tres chicas del barrio en cambio constante; presentan modelos urbanos, adolescentes, barriales y, cuando salen con sus trajes de noche negros con brillos a lo Diana Ross, la gente aplaude. Muy bien también el diseño de luces de Gaspar Potocnik, sobre todo al momento de crear climax de suspenso y horror.

            Los aciertos claramente no son casuales; gran dirección de Axel Jeannot que equilibra todas las disciplinas y, por suerte, no descuida la gran olvidada del teatro musical: la actuación. Los actores emocionan, conmueven y hacen reír cuando tienen que hacerlo.

            Personalmente, soy un gran fan de esta historia; la sigo y la escucho desde el 86 y amé con el alma esta puesta, realmente superó todas mis expectativas. Imperdible.

 

FICHA ARTÍSTICA

Autores: Alan Menken y Howard Ashman

Adaptación: Jimena Chouhy

Dirección: Axel Jeannot

Elenco: Fede Couts – Luli Chouhy – Mike Chouhy – Iñaki Agustín – Paula Chouhy – Juana Silveyra – Belén Bilbao – Juan Denari – Máximo Perez Artusi – Bruno Coccia – Romina Ruiz – Marcos Rauch

Dirección musical: Mariano Barreiro

Músicos: Agustín Gallo Pinedo – Javier Muller – Mariano Homps – Martín Lozano – Maxi Cataldi

Producción General: Francisco Constantini

Producción ejecutiva: Nicolás Del Farra - Mariana Boughen - Agustina Regueiro

Prensa: Varas Otero

Duración: 120 minutos (intervalo de 10´ incluido)

             

 

                        Alberto Maffía,

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jueves, 18 de mayo de 2023

“Es sólo sexo”, de Jeff Gould. Dir. Iván Romero Sineiro.

 “Es sólo sexo”, de Jeff Gould. Dir. Iván Romero Sineiro

En Teatro Picadilly (Av. Corrientes 1524 – CABA), de viernes a domingo.

Construcción y deconstrucción en pareja

            Siglo XXI, tiempo del paradigma del cambio y evolución de los paradigmas. Nada está escrito, todo se va viviendo. Ya no es época de manuales sino de seguir o empezar a aprender. Y así es como llega a la cartelera porteña esta obra (“It´s Just Sex” en su original) después de pasear por todo los EEUU, Off Broadway incluido, para ponernos a prueba en nuestras creencias y rigideces varias. ¿Por qué hay que verla? Porque su mensaje y reflexión son necesarios. ¿Y por qué también hay que verla? Porque las cientos de risas que provoca también son muy necesarias. Y reales; las conté.

            Durante una reunión de amigos, surge la posibilidad de un intercambio de parejas, pero lo que empieza como algo divertido termina convirtiéndose en un dilema.

            El texto de Gould es increíble y la traducción de Serricchio también. Lejos de caer en la antigua moralina del bueno y el malo, el culpable y el que perdona, la impura o la abnegada, la obra muestra personas que tratan de llevar sus matrimonios de años lo mejor que pueden. La noche del relato los pone frente al espejo y registra la falta de juego, de ternura y de pasión que transitan; sobre todo, falta de diálogo. Y cuando se calla tanto, surge la agresión. Todo esto pasa en esta cena de parejas y al mismo tiempo en el espectador que está observando un lugar en que ya estuvo o necesita estar.

            El elenco es un DreamTeam. De a poco, los personajes se van descubriendo y de la simple postura de una cena informal que parecía destinada a los agotadísimos temas de siempre o reírse de los mismos chistes añejos, cada uno fue descorriendo lentamente el velo de su yo sin disfraz y se quedó desnudo en alma. Adriana Salonia, Paula Morales y Mechi Lambre son tres ángeles infernales e hipnóticos, te roban la mirada con cada movimiento, realmente arrasan. Flor (Salonia) es la anfitriona que en absoluta crisis, prácticamente obliga sin piedad al resto a enfrentar sus propias verdades. Ana (Morales) es el cinismo que parece desear poder abandonar esta pose, y Clara (Lambre) es la seguridad frágil e insegura. Grandes y complejos papeles para estar actrices que ofrecen trabajos notables. Juan Ignacio Cane representa sólidamente ese personaje hegemónico que todos conocemos, o fuimos, o somos, con el plus de poder dotarlo también de sensibilidad y empatía. El trabajo de Ignacio Serricchio es brillante; en una logradísima composición nos pinta un melancólico bufón con necesidad de ser un héroe cotidiano. Su Pedro duele, conmueve y hace reír al mismo tiempo. Y la transición del personaje de Benjamín Alfonso es perfecta; de parecer un ser absolutamente básico termina revelando una clara sabiduría anidada en esa aparente simplicidad que interpela hasta el último concepto que aprendiste hace veinte o treinta años. Y todo con absoluta verdad.

            Muy bien por la escenografía de Vanesa Abramovich, muy buen gusto retratando este living de clase media alta, y muy bien el vestuario de Nury Monserrat Bertone. Esta obra es un cúmulo de aciertos; Iván Romero Sineiro ha cuidado cada detalle y, sobre todo, el ritmo. Siempre está pasando algo en escena, el transcurrir es vertiginoso y profundo, los movimientos y cadencias que marca el director son casi coreagrafiados. El tiempo pasa volando, el cuento está maravillosamente contado.

            “Es sólo sexo” es imperdible. Mirala, es por tu bien.

           

FICHA ARTÍSTICA

Autor: Jeff Gould

Traducción: Ignacio Serricchio

Dirección: Iván Romero Sineiro

Elenco: Adriana Salonia – Paula Morales – Juan Ignacio Cane – Ignacio Serricchio – Mechi Lambre – Benjamín Alfonso – Yani Giovannetti

Producción: Actuarte Studio

Prensa: Maxi Cardaci.

Duración: 90 minutos

             

 

                          Alberto Maffía,

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sábado, 29 de abril de 2023

“La divina familia”, de Ismael Hase. Dir.Roberto Antier. Producción de Aldo Funes.

 “La divina familia”, de Ismael Hase. Dir.Roberto Antier. Una producción de Aldo Funes

En Teatro La Casona (Av. Corrientes 1975 – CABA), de jueves a domingo.

Cotidiano

            Mirada cómplice y mirada de reproche. Unos mates. Coscorrón. Coscorrón y diario comprado a medias. Fideos amasados a mano sobre la mesada. La plata no alcanza. Gritos por algo y gritos porque sí. Generaciones. Respeto. Dolor. No tomar agua fría. Quién dejó la puerta abierta… Qué hermoso y desprolijo es el amor relacionado con los vínculos familiares. Así de lindo aman los personajes de “La divina familia” en una historia muy nuestra que, en estos tiempos exageradamente globalizados, nos viene muy bien y nos mima un poco.

            Una familia tipo de clase media-baja recibe una invitación para vacacionar en Mar del Plata, pero sus planes comienzan a desvirtuarse al descubrir que no pueden llevar al perro. ¿Quién se lo queda entonces? El asunto se complica más aún cuando caen en la cuenta de que el animal ya no está en la casa.

            El costumbrismo (con alguna pincelada de grotesco) que nos propone Ismael Hase es hilarante y encantador; ahí donde están estos personajes de ficción seguramente se encontraron alguna vez absolutamente todas las familias argentinas, ya sea con un peso más o con un peso menos en el bolsillo. El texto es ágil para el chiste y sabio al detenerse cuando la emoción lo necesita. Esta obra es una fiesta de risas y sentimientos.

            No es lo mismo decir un chiste o dar un abrazo en televisión, en cine o en teatro; este elenco conoce muy bien la diferencia y da cátedra de lo que es actuar sobre tablas. Fabian Vena está en el punto justo del paso de comedia; su pater familia hosco e intolerante arranca carcajadas incluso en sus momentos más sensibles. Viviana Saccone (Premio Estrella de Mar 2023 a la Mejor Actriz de Comedia por este papel) juega con gracia y emoción una madraza arrolladora; su composición es perfecta, es una desprolija Caroline Ingalls con la paciencia casi colmada. La magia de Enrique Liporace es eterna y se luce en la composición de un abuelo enérgico y vulnerable a la vez. Hector Calori le saca todo el jugo a su protagónico apelando a un sinnúmero de recursos que funcionan todos. Acertadísimos y simpáticos desempeños de Kitty Locane y Pablo Sorensen.

            Muy bien la escenografía de Alexis Hernández Villavicencio y Javier Chacon recreando el espacio familiar de la clase media trabajadora de los noventa. 

            Muy buen trabajo de Roberto Antier en la dirección. Uno de los mayores desafíos, cuando se hace comedia, es copiar otros modelos, pero el director claramente eligió bucear en nuestro arte e idiosincrasia, consiguiendo contar una historia cien por ciento argentina, que por un lado homenajea a lo que fue el teatro clásico nacional, y por el otro escribe su propia página en las tablas de los escenarios porteños.

            El teatro argentino es hermoso; no podés perderte “La divina familia”.


FICHA ARTÍSTICA

Autor: Ismael Hase

Actúan: Fabian Vena – Viviana Saccone – Enrique Liporace – Hector Calori – Kitty Locane – Pablo Sorensen

Prensa: Fernando Maldonado

Producción ejecutiva: Leandro Orowitz

Dirección: Roberto Antier

Producción general: Aldo Funes

 

Duración: 100 minutos

 

 

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miércoles, 19 de abril de 2023

"Hijos de la muerte", de Ezequiel Sagasti

 “Hijos de la muerte”, de Ezequiel Sagasti

En NÜN Teatro Bar (Juan Ramirez de Velazco 419 – CABA), los domingos a las 20.30 hs.

Cuando todos pierden

            Dentro de las grandes falacias de la humanidad figura la idea de que en una guerra hay ganadores y perdedores. Craso error. En una guerra están los que pierden más y los que pierden menos; cualquier rédito que se consiga siempre es a un precio demasiado alto. Puede ser que se gane determinado territorio, ¿pero vale la pena si se obtuvo a través de la sangre de miles de personas, de cientos, de una? Y no sólo vidas se lleva un conflicto bélico; también deshace cordura, destroza cuerpos, destruye amor. “Hijos de la muerte” es un cuadro de todo ese horror y contado de una manera muy verosímil.

La trama nos adentra en el corazón de un pueblo azotado por una guerra arrolladora. Allí donde el trauma y la miseria se han vuelto el lugar común, se componen una serie de vínculos corruptos que dejan al manifiesto la miseria del hombre. 

            El texto de Ezequiel Sagasti es dinámico, y al encargarse también de la dirección, sabe encontrarle el ritmo preciso al tono de la historia. Trece personajes se interconectan entretejiendo un crisol de dolor que interpela y compromete al espectador.

            El elenco presenta trabajos muy elaborados y dignos de ver. Benjamín Segura abre la obra con una gran composición que impresiona de dolor. Juan Diego Sagasti interpreta sensiblemente a un héroe que quiere darlo todo por su patria sin tener en cuenta el costo. El trabajo de Laura Masilo es conmovedor; una criatura llena de locura y soledad que hipnotiza. Muy bien también Gonzalo Saludjian y Gerardo Leyer, todo muy creíble y lleno de matices. El proceso de Gonzalo Gravano es interesantísimo; su arco de transformación es amplísimo, trabaja mucho la postura y la voz en una composición sutil y cautivadora.

            Muy buena puesta de luces acompañando ágilmente el ritmo del texto. Buen vestuario. Escenografía y utilería acotada y correcta.

            “Hijos de la muerte” es un mensaje necesario, una apuesta muy ambiciosa actoralmente y que vale la pena.

 

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Autoría: Ezequiel Sagasti

Actúan: German FloodLucía GarcíaGonzalo GravanoGerardo LeyerMelina MartínLaura MasiloDiego RosenthalJuan Diego SagastiGonzalo SaludjianAndrés SchweizerBenjamin SeguraVerónica VianaLudmila Zalazar

Música original: Matías Gessaga

Asistencia de dirección: Agustina Villarruel

Prensa: Kevin Melgar

Producción general: Ignacio Javkin

Dirección: Ezequiel Sagasti

 

Duración: 105 minutos

 

Alberto Maffía,

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