sábado, 30 de enero de 2021

"Jauría", de Jordi Casanovas

 Obra: “Jauría”

Calificación: EXCELENTE

Libro: Jordi Casanovas

Versión: Juan Ignacio Fernández

Dirección: Nelson Valente

Elenco: Vanesa González – Martín Slipak – Gustavo Pardi – Gastón Cocchiarale – Lucas Crespi – Julián Ponce Campos

 

Sala: TEATRO PICADERO (Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857 – CABA), de jueves a sábados a las 20:00.

Duración: 60 minutos.

 

            Cuando caminábamos durante la vieja normalidad por Calle Corrientes, nos encontrábamos con interesantes puestas de teatro de autores extranjeros que nos mostraban una sociedad lejana que nos causaba cierto interés pero no empatía (newyorkinos paranoicos tratando de encajar en una sociedad capitalista, parejas de clase media alta remando alguna aburrida relación o gente que se pone a cantar y bailar sin ningún motivo por las calles de Hollywood o de Chicago). Todo muy lindo, todo muy entretenido pero importado y ajeno. “Jauría” viene de lejos, es de un hecho sucedido en España pero que parece escrito y ocurrido a la vuelta de tu casa, ya vivas en Chubut, Tandil o en el barrio de Balvanera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

3 de la mañana del 7 de julio de 2016. Fiesta de San Fermín. Ellos son cinco amigos que se hacen llamar "La manada". El más joven debe pasar por un rito de iniciación. Tras cruzarse con una chica en el centro de Pamplona, se ofrecen a acompañarla a su auto estacionado en las afueras de la ciudad. Sin embargo, en el camino, uno logra acceder al palier de un edificio y llama al resto. Toman a la joven y la meten dentro para someterla. Esta obra fue creada a partir de las transcripciones del resonante juicio que tuvo lugar entre 2017 y 2019, con fragmentos de las declaraciones de acusados y denunciante publicadas en diversos medios de comunicación. Una ficción documental que nos permite viajar dentro de la mente de la víctima y sus victimarios. Un juicio en el que la denunciante es re victimizada, obligada a dar más detalles de su intimidad que los propios denunciados.

Los trabajos de Gustavo Pardi, Gastón Cocchiarale, Lucas Crespi y Julián Ponce Campos son excelentes; animales de la manada primero y victimarios psicológicos después, justifican de manera horrorosa y profesional todos los bestiales e irracionales principios del machismo y el patriarcado. Martín Slipak parece el más animal de todos, se desliza ferozmente por el escenario mientras amenaza a puño alzado a sus amigos, somete a la víctima o, en una de las composiciones más monstruosas del espectáculo, se pone en la piel del juez que vota en disidencia. Actor exquisito como es, trata de darle cierta vulnerabilidad a su personaje mientras declara en su defensa, pero esta manada es imposible de redimir y no hay manera que genere más que rechazo y repulsión. Vanesa González, la víctima, realiza una de las mejores interpretaciones que he visto en años, es casi imposible retirar la mirada de su rostro aunque no sea momento de su parlamento. Su complicado texto se dice con fluidez y sumo cuidado para no generar golpes bajos a pesar de que cada palabra pega y muy fuerte. Su voz y su expresión parecen neutras, pero las lágrimas del alma nos cuentan la otra verdad y la complejidad del personaje que le tocó representar; el trabajo de González es el dolor, el horror y la humillación interpretados con una belleza artística impactante.

Como teatro documental, el dramaturgo Jordi Casanovas consigue entramar los textos recopilados del juicio de manera ágil y funcional creando una historia muy bien contada en base a retazos y recortes aparecidos en los medios. Nelson Valente, a quien sólo había visto en puestas relacionadas a familias disfuncionales (las excelentes “El loco y la camisa” y “Sólo llamé para decirte que te amo”) dirige con maestría a este excelente equipo actoral y consigue que un texto casi judicial sea accesible, entretenido y empático. Interesante desafío que supera con creces y le da chapa de director todo terreno.

La escenografía, diseño de Rodrigo González Garrillo y realización de Gustavo Di Sarro, es simple, simétrica, y quintuplica el horror con cubículos, telas y luces de pie, todo con muy buen gusto. La cantidad de elementos perfectos con las tonalidades perfectas. El diseño de iluminación de Gonzalo Córdova acompaña muy bien y se luce en la delicadeza del juego de lámparas y bombitas desnudas.

¿Por qué hay que ver esta obra? Por supuesto que por el mensaje y la denuncia, pero lo que más me conmovió fue que todo estuviese tan bien contado. Excelentes los artistas involucrados, todos, del primero al último. “Jauría” es una cruda, dolorosa y sublime fiesta del teatro.       

 

 Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

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domingo, 24 de enero de 2021

"El arrebato", de Emiliano Dionisi y Martín Rodríguez

 Obra: “El arrebato”

Calificación: MUY MUY BUENA

Libro: Emiliano Dionisi

Letras: Martín Rodríguez y Emiliano Dionisi

Música original: Martín Rodríguez

Idea Original: Angélica Villagómez

Dirección Musical: Martín Rodríguez 

Coreografía: Juan Martín Delgado y Maia Delgado

Asistencia de dirección: Maia Delgado

Dirección General: Juan Martín Delgado

Diseño de Escenografía: Giuliano Benedetti

Diseño de Vestuario: María Laura Martínez y Rodrigo Lico Lorente para La Polilla Imagen & Vestuario

Maquillaje y Peinado: Cristina Garbaccio y alumnas del taller Arte en Barrios

Diseño Gráfico: Lucila Gejtman

Fotografía: Samir Carrillo y @agenciaFS

Comunicación: Varas Otero

Stage Manager y asistente de producción: Camila Sartorio

Producción Ejecutiva: El Método Kairos.

 

Sala: TEATRO METROPOLITAN SURA (Av. Corrientes 1343 – CABA), los martes a las 21:00.

Duración: 60 minutos.

 

Elenco: Alberto Troncos, Elizabeth Gonzalez, Facundo Giordano, Luis María Peña Maciel, Nahiara Muchico, Nahuel Quimey, Víctor Corro, Simón Tobías. 

 

            El mundo, o el país, o tal vez sólo CABA, está lleno de hippies con OSDE. Y ni hablar de los que vamos al teatro en calle Corrientes. “Pobres los pobres”, decimos sin tener idea de qué estamos hablando. Pero a veces tenemos la suerte de ir al teatro y que un espectáculo nos dé un cachetazo en el centro de nuestra más íntima burguesía y nos conmueva. Eso es “El Arrebato”, un musical urbano donde todo es nuevo; esta obra no se parece a nada de lo que se ha visto, y menos en teatro musical.

                “El Arrebato” cuenta la historia de Mateo, un chico que se pasea por andenes, avenidas y estaciones de subte de una ciudad herida. Mateo conoce a Ezequiel con su poesía que se canta, y tiene un arrebato: descubre que durante mucho tiempo le estuvieron robando la esperanza.

            Producto del programa “Arte en Barrios”, que lleva talleres y actividades culturales a las zonas más vulnerables de la ciudad, y sobre una idea de la bailarina de breaking dance del Barrio 20 Angélica Villagómez, la obra pone en escena a un elenco maravilloso fruto, por un lado, de un casting realizado en Villa Soldati, y por el otro, de actores con importante trayectoria en el género, como es el caso de Nahuel Quimey (Premio Hugo Revelación Masculina 2016 por “In the Heights”). El elenco femenino brilla en cada texto y en cada nota. La madre casi niña de Nahiara Muchico te rompe el corazón con sus primeros textos y su primera y bellísima canción, y Elizabeth González es un torbellino de baile, simpatía y hip hop, su presencia es demoledora. Luis María Peña Maciel aporta humor y sensibilidad desde su buscavidas y Alberto Troncos compone con energía y credibilidad. Simón Tobías suma toda la frescura de un niño que canta, baila y se enamora; su actuación, de tan inocente es conmovedora. Nahuel Quimey aporta una cuota muy oscura en una compleja caracterización de todo lo que está mal en los barrios y en el mundo; actuación cuidada, prolija y destacable, maravillosamente contenida y potente a la vez.

            Es difícil hacer una crítica a esta obra, todo tiene tal nivel de excelencia que es necesario hacer muchos comentarios aparte. Como, por ejemplo, las coreografías de Juan Martín Delgado y Maia Delgado. Simplemente arrasan. La idea y la ejecución de las mismas es perfecta y sincronizada. Grandes coreógrafos con grandes intérpretes.

            El libro de Emiliano Dionisi, joven artista merecidamente recontramultipremiado, es simple y bello. Cada palabra que escribió tiene el peso justo y la medida justa; textos de estructura simple pero que van al hueso, todo ríe, todo dignifica, todo duele. Nada falta y nada sobra. “Si dios existe, a nosotros nos odia”, “No elegís dónde nacés” y otras varias patadas al pecho y al alma aparecen a lo largo del espectáculo.

            Las letras de canciones, del mismo Dionisi y Martín Rodríguez, con música de este último, forman un todo perfecto y único, llevando la obra a sus puntos más altos. El tema “Orgullo” marca un antes y un después en la puesta.

            La escenografía de Giuliano Benedetti y el vestuario de María Laura Martínez y Rodrigo Lico Lorente recrean la estética urbana necesaria para contar esta historia. Mucho color y mucho flúo que solo puede llegar a molestar pero combinado es fuerte y armonioso.

            Y toda esta suma de genialidades, armonizada bajo la dirección de Juan Martín Delgado. Primero lo hizo con “La desgracia” y ahora esto. Su trabajo es impecable.

            Muy bien maquillaje y luces. Al sonido algo le pasa. Muy lindo el recurso de los micrófonos de mano, muy “off Broadway / Despertar de Primavera”.

Si sos amante del teatro musical, andá a verla. Y si no, andá igual.

La belleza y el dolor se conjugan y ensamblan perfectamente en esta conmovedora fábula musical. Ver “El Arrebato” es casi imprescindible.

           

10 NOMINACIONES A LOS PREMIOS HUGO 2020: Mejor musical off: El arrebato - Mejor libro musical argentino: Emiliano Dionisi - Mejor letra de musical argentino: Emiliano Dionisi / Martín Rodríguez - Mejor música original: Martín Rodríguez  - Revelación masculina: Luis María Peña Maciel y Zacarías Fraga - Revelación femenina: Elizabeth González y Nahiara Muchico - Mejor dirección en musical off: Juan Martín Delgado - Mejor interpretación masculina en musical off: Nahuel Quimey Villareal.

 

 Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com

 

lunes, 21 de diciembre de 2020

"Vacío", de Diego Sebastián Oria y Jorge Soldera

 Obra: “Vacío”

Calificación: MUY PERO MUY BUENA

Libro y letras: Diego Sebastián Oria

Música original: Jorge Soldera

Coreografía: Juan José Marco

Producción general: Punta Orilla Contenidos.

Dirección: Diego Sebastián Oria

Sala: “Centro Cultural San Martín”, Sarmiento 1551 – CABA.

Duración: 70 minutos

Elenco: Virginia Peroni, Emiliano Giannotti, Maribel Khazal y Gustavo Viñes.

 

            Los mundos de Diego Sebastián Oria siempre sorprenden; te pueden sumergir en un inframundo donde la Parka reina o en una tierra maravillosa repleta de personajes friki. Esta vez el notable dramaturgo llegó al espacio y el futuro y los plagó de internautas, unicornios, hackers y robots (en realidad sólo uno y de cincuenta centímetros). Jamás una distopía fue tan hermosa.

            Año 2050. Luego de la quinta pandemia, el aire que respiramos ya no es gratis. Cuatro internautas viajan al espacio con una misión: crear nuevas posibilidades de vida. “Vacío” se convierte así en una alternativa tan absurda como existencial en un mundo subyugado por falsos sentidos donde los seres humanos carecen de un norte en común.

            Virginia Peroni, Emiliano Giannotti, Maribel Khazal y Gustavo Viñes dejan todo en escena: saltan, corren, juegan, cantan, tienen sexo, persiguen unicornios, se llenan de colores y, por sobre todo, conmueven. La obra tiene varios clímax muy introspectivos y ellos los ejecutan con veracidad y sencillez arrolladoras. Ayuda a este blanqueo existencial que tiene cada protagonista, un jugo desinhibidor de emociones que beben por error… Un “jugo desinhibidor de emociones”… brillante, brillante, brillante… El cosmos de Oria es inmenso y carece de límites creativos.

            Las canciones son algunas bonitas y otras bellas, sobre todo si las canta Virginia Peroni. Los momentos musicales son, tal vez, los espacios más sensibles del espectáculo; música conmovedora compuesta y a cargo de Jorge Soldera y letras del mismo Oria. Cada tema desnuda el alma de los personajes y sirve de monólogo interno para vislumbrar sentimientos. La pandemia es sólo el marco de esta historia que nos habla de las personas y sus miedos y soledades, producto y en parte de la falta de comunicación.

            El vestuario y el maquillaje son perfectos y nos remiten a la estética espacial de las series americanas de los sesenta. La escenografía de Walter Valli es acotada, justa y sobria; expresa muy bien lo que tiene para contar y es muy funcional. La coreografía de Juan José Marco es dinámica y lúdica y encaja sólidamente con el estilo del director general; el trabajo de Marco siempre es un lujo.

            Terminó la obra, saludaron los actores, el compositor, el director… y me fui de la sala con la prueba irrefutable de que la obra es imperdible e imprescindible: los setenta minutos se me pasaron volando, me reí mucho, lagrimee un par de veces, y en la parada del colectivo me encontré tarareando “como una naaave al vaciiiiio”. Si de un musical te vas cantando uno de sus temas, todos sabemos que entonces valió la pena.

“Vacío” es realmente una joya, de esas que es muy difícil encontrar hasta en los tiempos de la vieja normalidad.

    Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com

 

 

sábado, 5 de diciembre de 2020

"De mil amores", de Cecilia Cambiaso

 Obra: “De mil amores”

Calificación: BUENA

Dramaturgia: Cecilia Cambiaso

Sala: Streaming On Line – Entradas por “Alternativa Teatral”.

Duración: 78 minutos

Elenco: Milagros AlmeidaFlorencia BarioJuan BarreiroJack BeraunCecilia CambiasoNahir De CiancioIván Espeche GilPablo Jesús GattoTomas MatarOmar PossematoFacundo SalomonLeandro Travaglio. Jessica Zelazny

Sonido En Vivo: Omar Sergio Possemato

Vestuario: Nury Bertone

Edición de video: Cecilia CambiasoOmar Sergio Possemato

Cámara: Alejandro ArattaEsteban Martinez

Diseño gráfico: Hernan Cambiaso

Asistencia de dirección: Matias Villanueva

Producción general: Nahir De Ciancio

Dirección musical: Milagros Almeida

Dirección general: Cecilia Cambiaso

 

            El espectáculo “De mil amores” se propone una multiplicidad de hechos artísticos y de todos sale airoso. Es una obra de teatro que cuenta cómo se arma y desarrolla una obra de teatro, también es el streaming de todo eso y un show con tintes de comedia musical;  además, hay que sumarle una terapia grupal previa y omnipresente por parte de los protagonistas. Parece complicado pero no lo es; cuando uno presencia l apuesta, todo cierra.

            “De mil amores” es el resultado final de la serie web “Plenilunio” (actualmente disponible en YouTube con nueve capítulos). Durante el período de aislamiento obligatorio en Buenos Aires, un grupo de actores se unieron a crear esta serie ante la incertidumbre que generó el receso dentro de la profesión. Así nació esta historia de un grupo de terapia que tuvo que arreglárselas por Zoom durante la cuarentena para seguir con el tratamiento donde se reúnen cada semana a enfrentar sus miedos y sanar el árbol genealógico de cada quien. Estos mismos personajes son los que crean el espectáculo “De mil amores” cuyo objetivo es llevar al espectador a un viaje onírico contando historias de amor a través del tiempo. Desde el año 1930 hasta el día de hoy los personajes invitan a cruzar el umbral de la fantasía y vibrar por unos instantes en la frecuencia del primer y último beso.

                        El elenco es parejo, creíble, y se nota el trabajo previo en la serie web porque la conexión entre ellos es aceitadísima y fluye sin fisuras. El espectáculo tiene varias canciones de esas que sabemos casi todos y, si bien algunas se resuelven de mejor manera que otras, en los momentos musicales que aparece Iván Espeche con su guitarra y su pisada escénica, nos damos cuenta que sin dudas  hicimos muy bien al elegir esta propuesta, siendo el tema “Alma de diamante” la joyita del show. El escenario del Gorriti Art Center luce bellísimo, sensiblemente teatral y hasta emociona con sus luces y escenografía. El vestuario de los tiempos teatrales es fuerte y acorde al espacio; el de los momentos informales tal vez sea demasiado informal.

                        “De mil amores” es un espectáculo entusiasta, potente y colorido en el que se disfruta la nostalgia del pasado y del teatro.

 

    Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com

 

 

sábado, 12 de septiembre de 2020

"Los últimos cinco años", de Jason Robert Brown

 Obra: “Los últimos cinco años”

Calificación: MUY BUENA

Autor: Jason Robert Brown

Dirección: Juan Álvarez Prado

Dirección Musical: Hernán Matorra

Elenco: Florencia Otero – Germán Tripel

Producción: Go Broadway Producciones – Sin Corte Producciones – Teatro Picadero.

Prensa: SMW Press

Sala: Streaming On Line – “Teatro Picadero”” - Entradas por “PlateaNet”.

Duración: 85 minutos           

                En teatro ya hemos visto muchas historias románticas y también muchos musicales románticos, pero ninguno está narrado de forma tan particular e interesante como “Los últimos cinco años”. Los vaivenes temporales del texto de Jason Robert Brown van, vienen, se cruzan y se separan con maestría. En esta puesta, que se pudo ver por streaming, el fondo es bellísimo y la forma súper original.

            El autor basó la historia en su propio matrimonio fallido y también ex matrimonio fallido, ya que Brown fue demandado por su exesposa debido a la similitud entre ella y el personaje de Cathy, y teniendo que cambiar entonces, por orden judicial, detalles de la puesta original.

            Acá la pareja ficticia (recuerden, “ficticia”, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia… ponele) de Cathy y Jamie es interpretada por Florencia Otero y Germán Tripel. Conocedores del oficio y con mucho musical encima, la pareja se muestra cada vez más talentosa; a ambos, el tiempo y la experiencia les sienta bien. Otero canta como los dioses y conmueve como una sirena; desde que arranca con “A mí me duele”, el oído y el corazón del espectador pasan a pertenecerle. Tripel se luce por su simpatía, su energía y su potente caudal vocal; toda su magnífica tripelidad queda plasmada en la interpretación de “La historia de Schmuel”. Sus Cathy y Jamie se enamoran y enamoran en el dueto “Los próximos diez minutos”; con interpretaciones sutiles y casi susurros cantados que logran uno de los momentos más conmovedores del musical.

            Hernán Matorra, además de la dirección musical, es un lujo al piano. En “Asesinato para dos”, protagonizaba. En “Los fantástikos” estaba en un piano al costado del escenario y también protagonizaba porque era una delicia verlo ejecutar la melodía y pasar apasionadamente las hojas de la partitura. Si en un musical, Hernán Matorra toca encerrado en una caja gigante que nadie ve, también protagoniza porque es imposible que su genialidad pase desapercibida. En esta puesta lo vemos poco, en algún corto diálogo con los protagonistas o cuando se abre el plano, pero lo tenemos presente de manera constante; su lujo interpretativo resuena durante todo el espectáculo.

            La dirección de Juan Álvarez del Prado es efectiva, íntima y, por sobre todas las cosas, sensible. Nada se excede, todo en su justa medida, lo cual es un gran desafío dentro del género musical, donde lo exacerbado suele ser moneda corriente. La puesta nunca sabe a poco ni empalaga.

            “Los últimos cinco años” es un delicatesen musical preparado por un dream-team de lujo cien por ciento disfrutable.

           

    Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com

 

 

 

viernes, 11 de septiembre de 2020

"Amor de película", de Héctor Díaz

 Obra: “Amor de película”

Calificación: MUY MUY BUENA

Dramaturgia: Héctor Díaz

Dirección: Héctor Díaz

Sala: Streaming On Line – “Espacio Callejón” - Entradas por “Alternativa Teatral”.

Duración: 84 minutos

Elenco: Gerardo Chendo – Rubén De La Torre – Javier Niklison – María Inés Sancerni – Luli Torn

Asistencia de dirección: Matías Del Federico

Prensa: Duche&Zarate

            Comedias románticas… Un chico que espera en la terraza del Empire State. Una damisela que sueña con el príncipe azul mientras limpia un cuarto de hotel de la 5ta Avenida. Cliches.  Basta señoras y señores, las fábulas rosas no sólo se desarrollan en Manhattan, y eso queda clarísimo en “Amor de película”, una sobresaliente obra de teatro, ahora en streaming,  que nos enseña qué sucede cuando los argentinos hablan de amor.

            Un inescrupuloso productor de cine en decadencia y su melosa secretaria, convocan y hacen convivir a una exitosa y joven youtuber con un guionista cuarentón pasado de moda para que escriban un guion de cine. Sí sí, ya sé, suena muy a “Hollywood”, pero les juro que no. El guionista de Gerardo Chendo es inseguro, frágil y hasta sucio y coleccionista de ochentosas revistas eróticas; el actor compone de manera querible y empática este antihéroe que muchos conocemos o fuimos. Luli Torn es la youtuber; personaje fresco e irrespetuoso típicamente millenial; su energía es perfecta y su sensibilidad también. María Inés Sancerni y Rubén De La Torre juegan una segunda historia de amor casi cruel y tóxica en un increíble tono hilarante, nos hacen reír a puro talento con el desamor, los sueños rotos y la soledad. Javier Niklison interpreta con soltura a un funcionario “facilitador” que otorga subsidios a su placer y conveniencia.

            Héctor Díaz escribe y dirige una fábula brillante y bien nuestra, donde se habla del amor y de Munro y el conurbano y los muchachos del instituto. El ritmo no decae nunca y las risas se suman una tras otra. Díaz hace magia con nuestro humor, nuestro dolor y nuestra idiosincrasia.

            “Amor de película” es una cita imperdible para los amantes del teatro, del cine y de nuestras imperfectas historias de amor.

3 NOMINACIONES PREMIOS ACE 2019

· MEJOR ESPECTÁCULO TEATRO ALTERNATIVO - "Amor de película"

· MEJOR ACTRIZ TEATRO ALTERNATIVO - María Inés Sancerni

· MEJOR ACTOR TEATRO ALTERNATIVO - Gerardo Chendo

 

    Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com

 

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

"Maestras en pandemia", de Fabrizio Origlio

 

Obra: “Maestras en pandemia”

Calificación: BUENA

Dramaturgia: Fabrizio Origlio

Dirección: Diego Sebastián Oria

Sala: Streaming On Line - Entradas por “Alternativa Teatral”.

Duración: 56 minutos

Elenco: Julia Calvo – Florencia Otero – Germán Tripel – Anita Gutiérrez – Geraldine Farhat – Nora Pavón.

            El Covid nos tiene a todos navegando en aguas desconocidas. Clubes que son cines que son autocines, teatros que son streaming, bancos a puro homebanking… y las escuelas. Las Escuelas. Que cuándo abren, que si los chicos aprenden, que si la cuota, que si el zoom, que si las cosas. Todo parece cambiar menos ellas; bicho raro el docente… le gusta enseñar, se apasiona, ama en la tarea. Y se reinventa y adapta como puede. Remando en dulce de leche y alcohol en gel, así se encuentran las protagonistas de esta obra.

            A través del zoom, las maestras del título se comunican. Dan clases, se conectan entre ellas, dirigen, hacen lo mejor que pueden. Así Elisa trata de llegar al alma de los adolescentes en un contexto que no la ayuda en lo más mínimo. La actuación de Anita Gutiérrez es sutil, su personaje se encuentra entre la pasión y el clonazepam, y ella lo traza de manera interesantísima. Bety (Nora Pavón) y Estela (Geraldine Farhat) juegan muy bien a un tenue grotesco de docentes buscando algo de reconocimiento en su labor. Julia Calvo da clase de actuación a pesar de que su personaje no es maestra sino la hilarante Inspectora de la Región 5ta. Teniendo a favor su doble oficio se mueve como pez en el agua, la cámara la ama y el teatro también; imaginen entonces la magia que despliega por streaming. El personaje de Florencia Otero es bellísimo y le cabe a la perfección. Esta maestra de sala de tres no se desanima nunca ni pierde la sonrisa, no decae, y eso que motivos le sobran: su marido trata de ayudar pero no ayuda, los niños no terminan de engancharse con la seño virtual y los padres son francamente insoportables. Y a pesar de todo, la seño Sol no baja los brazos. La creación de Otero emociona por su dulzura, creíble de punta a punta; cuando uno piensa que se va a dar por vencida… no… sigue irradiando vocación.

            El texto de Fabrizio Origlio es bueno y efectivo, destacándose sobre todo en los monólogos telefónicos. Como Profesor y Licenciado en Ciencias de la Educación, sabe de lo que está hablando. Diego Sebastián Oria dirige de manera acertadísima, logrando superar con creces su paso desde lo exacerbado de la comedia musical en tablas a estas criaturas sensibles al borde de la lágrima y el amor por cam. Y también logra mechar con perfecto timming las voces off en los cuadros de Otero y que, sinceramente, me arrancaron varias carcajadas. ¡Muy bien por las voces de los niños y los padres! ¿Me faltó algo? Sí, una cosita. Un maestro, un profesor, un ordenanza. El cupo masculino típico de una escuela, ahora virtual.

            Muy lindo espectáculo rebosante de empatía. Todos alguna vez estuvimos en aula con ellas. Ahora la escuela está en casa, y no sé si eso es bueno o no, pero qué suerte que Las Maestras en Pandemia te lo cuentan con humor.

    Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

contacto: escenateatro73@gmail.com