domingo, 27 de marzo de 2022

"Una historia larga", de Juan Catriel Mirabelli

 Obra: “Una historia larga”, de Juan Catriel Mirabelli

                        “Reunión por el aniversario de X años de egresados del Colegio bla, bla, blá”… qué momento espantoso en la vida de todo ser humano. Únicamente disfrutado por los dos o tres emocionados de la vida que lo organizaron, para el resto de los concurrentes es un evento que genera dolor de estómago desde el momento que se anuncia hasta que culmina. “Una historia larga” desnuda y expone el concepto de esta vieja costumbre tribal, la analiza y, por suerte, conmueve y hace reír mucho al espectador.

                Un grupo de amigos decide ir a la fiesta que se organiza en su escuela por los diez años de egresados. A partir de ese momento comenzarán a recordar sus clases, lo que querían ser, y verán lo que ahora son. No todo era tan bueno cuando eran chicos, ni es tan malo de grandes.             

            El título de la obra es brillante; simple pero clarísimo. La historia es larga, abarca desde unos ingenuos noventa con niños de tercer grado hasta aproximadamente el 2030, época en la que el autor imaginó que los robots piden derecho de identidad y nos llegan notificaciones mentales cual whatsapp telequinético. De tan económico y claro, resulta poético.

El texto de Juan Catriel Mirabelli está muy bien estructurado en diversos estilos que logra ensamblar orgánicamente; hay momento de monólogo y stand-up, apelaciones al público, teatro clásico, un poco de vanguardia jugado con pantallas digitales, y hasta unos cuadros de comedia musical muy palitorteguense. Además, va y viene en el tiempo; la historia larga se cuenta de manera atemporal, yendo y viniendo como en un capítulo de Lost.

            El casting es muy bueno y genuinamente nos cuenta la historia de estos cuatro amigos a lo largo de décadas, siempre acompañados por la figura del maestro León, un excelente Ernesto Vigetti, maestro revolucionario romántico y patético. Mercedes Dominguez y Micaela Cortina crean sus Fabiana y Ana llenas de matices; sus pasos temporales están milimétricamente marcados y muestran sutiles cambios a través de los diferentes momentos que les toca interpretar. Francisco Caiella y Gabriel Miner son esa dupla de amigos con la que todos empatizamos, y lo hacen muy bien.

            Creo que uno de los fuertes de la puesta son los detalles; pequeños pero exquisitos, y todos funcionan bien: ya sean las luces del boliche o el reflector directo sobre el protagonista en catarsis, las pantallas, y hasta los objetos escenográficos, como el pizarrón de izquierda y a la izquierda que nos enseña en letra de tiza que Karl Marx es bueno y Adam Smith es malo, o los sorbetes con formas de corazón. Y es un lujo poco frecuente en una puesta off la presencia de músicos en vivo. Muy bien por la dirección general de Mirabelli.

            Definitivamente, recomiendo esta reunión de egresados. La van a pasar muy bien.

Texto: Juan Catriel Mirabelli

Elenco: Juan Francisco CaiellaMicaela CortinaMercedes DomínguezGabriel MinerErnesto Vigetti

Músicos: Tomás AmbrosinoFranco Mirabelli

Producción: Jesica ManesGabriel MinerJuan Catriel MirabelliLirolay Nuciforo

Dirección: Juan Catriel Mirabelli

 

         Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral

 

sábado, 19 de marzo de 2022

"El funeral de los objetos", de Nicolás Manasseri y Fernanda Provenzano

 Obra: “El funeral de los objetos”, de Nicolás Manasseri y Fernanda Provenzano

 

CALIFICACIÓN: MUY MUY BUENA

Libro: Nicolás ManasseriMaría Fernanda Provenzano

Actúan: Martina AlonsoNico CucaroRafael EscalanteEugenia Fernandez,  María Fernanda ProvenzanoIgnacio ZabalaMatias Zajic

Músicos: Facundo CicciuNahuel Tamargo

Diseño de vestuario: La Costurera Teatro

Diseño de escenografía: Phepandu

Música original: Nicolás ManasseriMaría Fernanda Provenzano

Producción general: Phepandu

Coreografía: María Fernanda Provenzano

Puesta en escena: Nicolas Manasseri

Dirección musical: Nahuel Tamargo

Dirección de actores: Nicolás Manasseri

Dirección general: Nicolás Manasseri

Sala: “El Método Kairós”, El Salvador 4530 – CABA. Los jueves a las 21:00.

Duración: 90 minutos

 

            Nosotros y los objetos… qué relación difícil. Al ingresar a la sala de El Método Kairós me senté en fila uno, saqué mi block de notas y enseguida hice un paneo por el escenario. En cuestión de segundos tenía el corazón estrujado y atravesado por la nostalgia; uno de los elementos de la escenografía era una copia del “David Copperfield” de Editorial Iridium, texto que supo habitar mi biblioteca a fines de los setenta y que me reclamaba a grito silencioso… “¿Por qué ya no me tenés?, ¿Por qué ya no existo en tu vida?”. Me lamenté, extrañé, microsufrí por el libro desposeído y, sin saberlo, empecé a formar parte de la originalísima trama de “El funeral de los objetos”.

            La obra. Un grupo de personas bastante particulares y desconocidas entre sí, se dan cita para formar parte de un funeral extraño luego de ver el anuncio en un folleto del subte.

            El buen teatro conmueve, transforma… “El funeral de los objetos” te arrasa. Su texto indaga y confronta al espectador con miedos y frustraciones conocidas por todos; lo hace de manera inteligente y, por suerte, con mucho humor. El espectáculo está tan bien estructurado que realmente consigue que todos los elementos, canciones, coreografías, luces, y sus excelentes escenografía y vestuario, conformen una sólida unidad narrativa. Bravo, excelente dirección general de Nicolás Manasseri.

            Las actuaciones son perfectas; los actores y actrices sostienen un nivel interpretativo de excelencia en un registro muy cercano al grotesco y que en ellos se ve natural y orgánico. Cada gesto, cada movimiento, cada entonación es un lujo actoral.

            La puesta en general es parejísima desde lo superlativo y, cuando parece que ya se ha alcanzado el punto máximo, ¿podés creer que la obra va y mete un hitazo? “Fueron ocho meses de amor” es el tema que te sacude, emociona y te vas cantando de la sala.

            “El funeral de los objetos” es una joya del off. Imperdible.

         Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral

 

           

 

 

 

sábado, 5 de marzo de 2022

"Barrio La Mosca", de Marisa Manoukian

 Obra: “Barrio La Mosca”, de Marisa Manoukian

Calificación: MUY BUENA

Libro, música y dirección musical: Marisa Manoukian

Elenco: Carmela Barsamian, Esteban Fiocca, Flor Regina/Sofía Daer, Analía Riamonde y Jazmín Rodriguez.

Músicos: Ernesto Biasoti, Micaela González Mazlemian, Valeria Rossetti, Vartan Stepanian.

Escenografía: Natasha Eoglic

Vestuario: Lara Blisniuk

Prensa: Maxi Cardaci

Dirección: Estela Cristiani

Sala: “Teatro MULTIESCENA”, Av. Corrientes 1764 – CABA.

Duración: 70 minutos

 

            Si bien el inicio de la comedia musical nos refería a situaciones amorosas y alegres, la evolución en teatro musical coloca a estas piezas en situaciones más comprometidas. “Barrio La Mosca” se anima a musicalizar la denuncia, el dolor y el silencio cómplice, y lo hace muy bien.

            La obra se sitúa en el barrio La Mosca de Avellaneda en los años setenta. Amanda y sus hijas, Eli y Ale, se ven forzadas a compartir cada movimiento vital con Zita (cuñada de Amanda) y con todos los parientes de Miguel (esposo de Amanda y padre de las chicas), viviendo en una casa donde la humedad y el desborde de cloacas hacen estragos tanto en la casa como en las personas que la habitan. Hasta que un día la última gota de invasión desata un desastre familiar.

El texto de Marisa Manoukian es áspero. Bajo la dura premisa familiar de “sostener, aguantar y seguir”, los protagonistas callan, niegan y soportan el horror durante años. Pero la podredumbre está llegando desde las cloacas, y ya no se puede más. Y no poder más en los setenta era realmente complicado.

            De todas maneras, en medio del dolor, la música y sus letras se las arreglan para ser más que bellas. Todo gusta desde la primera canción y al cuarto tema el espectador ya está completamente hechizado. Los músicos en vivo son un pequeño lujo que suena muy bien y las voces de Analía Riamonde, Sofía Daer, Carmela Barsamian y Jazmín Rodriguez, con muy marcados y encantadores diferentes tonos y matices, son realmente soñadas. Las actuaciones son buenas en el texto y adquieren su dimensión más dramática en sus solos musicales; Barsamian te atraviesa el alma con su angustia y Riamonde te conmueve con su dolor de madre. Musicalmente, esta obra es un diez.

            Correcto y melancólico vestuario setentoso y un par de teléfonos de Entel terminan de configurar efectivamente una década. Muy interesante distribución del espacio y creación de diferentes ambientes en escena.

            “Barrio La Mosca” es un bello y doloroso musical muy bien contado.

       

 Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral

 

domingo, 13 de febrero de 2022

"Mi amigo hormiga", de Diego Sebastián Oria y Jorge Soldera

Obra: “Mi amigo hormiga”, de Diego Sebastián Oria y Jorge Soldera

Calificación: MUY BUENA

Libro: Diego Sebastián Oria

Música original: Jorge Soldera

Coreografía: Gustavo Carrizo

Dirección musical: Mariano Frumento

Elenco: Thomas Lepera, Agus Benavides, Sebastián Fernández, Mora Fisz, Diego Sassi, Nora Pavón, Adrián Altamirano y Paula Rosen.

Bailarines: Camila Martínez, Lucía Cullinan, Micaela Giménez, Pedro Vega, Rubby Duserre, Martu Rubio.

Músicos: Juan Pablo Palmucci, Juan José Mayotte, Mariano Frumento, Paolo Di Giacomo

Dirección: Diego Sebastián Oria

Sala: “Teatro ASTRAL”, Av. Corrientes 1639 – CABA.

Duración: 95 minutos

            Como nos han enseñado durante el siglo XX en la materia Educación Cívica (ya no existe) del secundario, el adolescente “adolece” (adolecer: pasarla pésimo en la transición de púber a la vida adulta mientras se disparan  hormonas y el alma grita, llora y salta dentro de un cuerpo al que no le entran tantos sueños y que no para de cambiar). Así, el inefable Diego Sebastián Oria esta vez nos recrea una fábula juvenil muy contemporánea donde un puñado de jóvenes debe resolver problemáticas extremadamente actuales. Haters, ciberbullyng, embarazo adolescente, desamores y conflictos familiares se protagonizan, cantan y bailan en un espectáculo con mucha fuerza.

            Tras la confusa muerte de Renzo, su gran amigo Julián se encierra en su cuarto sin entender qué fue lo que pasó. Es entonces cuando conoce a su nuevo amigo hormiga "El Chili", que le enseñará a superar las dificultades y a conectarse con la vida.

            En este tipo de historia el casting es fundamental, y esta obra tiene un elenco joven soñado. Sebastián Fernández es puro amor, angustia y melancolía en su perfecto Julián. Mora Fisz compone a Camila, tal vez uno de los personajes más complicados, yendo de la travesura a la oscuridad o intentando una redención, muchos colores sutiles y todos resueltos eficazmente en noventa y cinco minutos. Agus Benavides es Ambar, la dulzura, el sensible y compañero bichito de luz. Adrián Altamirano, Baltazar, es la potencia, la broma, la fuerza y hasta se autodefine en un guiño metateatral con su tema “Mi mundo en 4D”. El trabajo de Thomas Lepera es exquisito, por un lado juega todo el dolor de su Renzo con bellísima sensibilidad, y por el otro compone al intenso y carismático Chilli con energía arrolladora.

La escena de Renzo y el profesor Iván, un excelente Diego Sassi, con flashbacks a la historia de amor con Micaela, es perfecta. Íntima, simpática, muy bien jugada por los actores, con una clarísima y eficaz puesta de luces de Carlos Gaber y, tal vez, con la canción más bella y sentida de la obra. En sí misma es una miniobra disfrutable por donde se la mire.

La música de Jorge Soldera es hermosísima y, junto con las letras de Oria, no paran de crear hits. “Te puede suceder” e “Imperfecto” te cantan al alma, son cálidas, abrazables. Y “Bichito de luz” es un tenue beso en los labios, alguien que te roza la mano y tararea una melodía llena de sol dentro de un teatro en sombras.

            El texto es bueno e interesantemente crudo y realista para una obra con tanto niño dando vueltas. Tal vez alguna situación se resuelva demasiado rápido y la elipsis se exagere un poco, pero en general todo está muy bien puesto.

            Inusual tener la suerte de ver tanta gente en escena, arriba y abajo, y en plena pandemia. El cuerpo de baile ofrece un excelente coro a la historia, proyectando toda su fuerza sobre el escenario; se nota la excelente puesta coreográfica del experimentadísimo Gustavo Carrizo. Y tener una orquesta en vivo, dirigida en este caso por el maestro Mariano Frumento, es un lujo que se extrañaba.

            Muy buen diseño escenográfico de Nacho Bruno, con tarimas y andamios representando una estructura lúdica ideal para ser transitada por toda la potencia adolescente.

            Y claro que la dirección es perfecta, ya sabemos que Oria está en todos los detalles. Y a pesar de la temática realista, encuentra su momento de locura onírica con la presencia de Chilli, sello casi personal y característico de este joven y prolífico director.

            Oria y Soldera están redefiniendo el teatro musical argentino, y este es uno de sus mejores ejemplos.

             

         Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

                                                                                                                    instagram: @amcriticateatral 

jueves, 10 de febrero de 2022

"El recurso de Amparo", de Laura Oliva

 Obra: “El recurso de Amparo”, de Laura Oliva

Calificación: MUY BUENA

Autora: Laura Oliva

Dirección: Javier Daulte

Elenco: Aymará Abramovich, Gloria Carrá, Marcos Montes, Javier Niklison, Marcelo Pozzi, Mónica Raiola, Gerardo Serre, Magela Zanotta.

Producción: Raúl S. Algán

Prensa: Duche&Zarate

Sala: CENTRO CULTURAL 25 DE MAYO (Avenida Triunvirato 4444  – CABA), martes a las 20:30hs.

Duración: 60 minutos

            Las relaciones familiares son complicadas, y la ficción tiene la tendencia a edulcorarlas un poco; la fórmula “lágrima-lágrima-abrazo-beso-risa” se repite hasta el cansancio. Por suerte, nada de esto ocurre en “El recurso de Amparo”, donde te sorprenden el dolor, la hipocresía y las coreos de tango.

            Ofelia imagina un juicio contra su madre. Se la acusa de haber causado la temprana muerte a su otra hija, Elizabeth. El argumento es que la enfermedad que la mató fue provocada por dosis permanentes de maltrato de Amparo hacia sus hijas desde la más temprana infancia. Pero en este juicio, en el que se suceden los testimonios de diferentes testigos, no todas las opiniones coinciden. Las miradas subjetivas sobre los hechos, se entrecruzan, disienten y chocan unas con otras. ¿Hay una verdad? ¿O hay tantas verdades como miradas?

            El título de la obra juega con un recurso judicial y la puesta también. Cuatro sillas, tarimas y el estrado del juez conforman el correcto y minimalista diseño escenográfico símil juzgado por donde se mueve un elenco de lujo. Gloria Carrá compone de manera eficaz una criatura frágil de increíble fortaleza; siempre a punto de quebrarse pero construyendo más allá del dolor. La simbiosis con su hermana Elizabeth es conmovedora, lo mismo que el trabajo de Magela Zanotta cubriendo ese papel. Mónica Raiola es inmensa; recrea a la perfección un personaje ambiguo y espeluznante, dice sus textos con peligrosa verdad, todas sus falacias suenan creíbles, realmente brinda una actuación antológica. Aymará Abramovich, Marcos Montes y Marcelo Pozzi ofrecen muy buenas composiciones, y el Colectivero que recrea Gerardo Serre es un personaje deliciosamente pintoresco.

            El texto de Laura Oliva es dinámico y sensible; es más, yo diría que hasta casi de denuncia… hay tanta Amparo dando vueltas por ahí, personajes eternos validados por la historia y la sociedad. “Amparo tiene razón hasta cuando no tiene razón”. No señoras, no señores, si no se tiene razón, no se tiene razón. El maltrato y la crueldad nunca tienen razón.  Esta obra ayuda a abrir los ojos, a atravesar dolores y hasta a sanarlos.

            La dirección de Javier Daulte es brillante. Los personajes se desplazan por los diferentes niveles de escenografía como en un perfecto tablero de ajedrez en 3D, casi siempre los ocho en escena. Los momentos introspectivos y dolorosos se proyectan genuinos, y también se decodifica muy bien el ritmo judicial de un proceso, permitiendo que el espectador sea parte pudiendo comprender cada instancia.

            “El recurso de Amparo” es una obra necesaria, casi única en su género.

             

         Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral

 

domingo, 31 de octubre de 2021

"Chicos lindos", de Gabriel Gavila

 Obra: “Chicos lindos”, de Gabriel Gavila

Calificación: BUENA

Texto y Dirección: Gabriel Gavila

Elenco: Diego Schmukler, Bautista Barreiro, Federico Cabello, Gastón Castreri, Diego Nagrug, Bruno Rondini.

Sala: LA SODERÍA (Vidal 2549  – CABA).

Duración: 55 minutos

 

            Todos los que nacimos en el Siglo XX teníamos muy claro, en ese tiempo y espacio, qué era ser hombre; nos lo enseñaban en la escuela, en la tele y en catecismo. Para aquel entonces “sabíamos”, y para este entonces sabemos que en realidad no sabíamos y que actualmente seguimos sin saber. Pero lo buscamos e intentamos. Difícil encontrar grandes respuestas… pero “Chicos lindos” nos ayuda con preguntas simples y genuinas.

            Chicos Lindos" es una experiencia performática que a través de la mirada de seis actores sobre sí mismos, sus vidas, sus miserias, sus experiencias y bondades, indaga en la necesidad de repensar las masculinidades que están aparejadas a las femineidades oprimidas: son dos caras de una misma moneda patriarcal.

            Un elenco joven y homogéneo, con mucha energía y pasión, le pone cuerpo y voz a todos los interrogantes (lo de “poner el cuerpo” es literal – la obra es muy intensa y atractiva desde lo físico). El texto alterna entre monólogos y escenas que van de la ternura y lo introspectivo hasta la violencia más básica y animal (la escena de los barras bravas realmente crispa y asusta - brillantemente jugada en paralelo con una guitarra y canción de fogón - bravo).

            La creación de Gabriel Gavila, como autor y director, es cuidada y artesanal, destacándose la elaboración del libro y sus monólogos exquisitos y delicadamente adjetivados. Cada uno de ellos es una delicia al ritmo y sonoridad de la prosa. La puesta es muy dinámica, característica de este género performático y que Gavila maneja desde siempre con sus matchs de improvisaciones y su grupo "Improvisa2".

            “Chicos lindos” llega en el momento justo para hacer las preguntas que es necesario empezar a realizar. Interesante y recomendable. Y el espacio “La Sodería” es una delicia. Vayan, la van a pasar muy bien.

           

                                                                                                         Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral

 

 

 

…..

 

miércoles, 20 de octubre de 2021

"Popotitos", de Gustavo Guzmán y Augusto Álvarez

 Obra: “Popotitos”, de Gustavo Guzmán y Augusto Álvarez

Calificación: MUY BUENA

Libro: Augusto ÁlvarezGustavo Guzmán

 

Intérpretes: Camila BellusciDiego CassereRodrigo Devita.Stella Maris FaggianoPacota GonzalezAdrian Martin JuanLuis PodestáSheila SaslavskyLucia Sciacca, Enzo Martin AndradeMariana Antúnes FernándezLaura BertonazziEzequiel BrunettiMariana CarlassaraLuna CorneliNicolas FiorentinoDaniela FranceschiMateo GaidoLucia HayesLuz NavarroCamila PercivaleNehuen RojasMartina Urquiola

 

Dirección Coreográfica: Lucila De Stefano

Dirección general: Augusto ÁlvarezGustavo Guzmán


Sala: TEATRO PREMIER (Avenida Corrientes 1565  – CABA), martes a las 21:00.

Duración: 80 minutos

           

            Los musicales y las historias de amor siempre se llevaron bien; en “Popotitos” esta dupla se lleva muy pero muy bien y además suma mucho humor.

            La vida de Raúl, un mecánico ex aficionado por la danza, se ve interrumpida por la vuelta de Leticia, un viejo amor que intentara reconquistarlo. Así, la historia se desenvolverá entre el pasado y la actualidad de Raúl, debiendo él, elegir qué hacer con su presente y la disyuntiva de tener que tomar grandes decisiones.         

            El casting es excelente; el trío protagónico de Sheila Saslavsky, Diego Cassere y Stella Maris Faggiano genera tanta empatía que el espectador quiere que todo se resuelva sin que ninguno sufra, cosa imposible porque sus intereses son muy contrapuestos. Los duetos de amor de Cassere y Saslavsky son bellísimos y muy al estilo del musical clásico: ambos parados en puntas simétricas del escenario y sutilmente iluminados, sufren y conmueven con la melodía. Y Stella Maris Faggiano se despliega y transforma en una verdadera diva cuando interpreta “El baile del ladrillo” (cuando terminó el tema me dieron ganas de que lo volviese a hacer). Adrián Juan y Luis Podestá son dos bufones que no paran toda la obra, meten cien bocadillos y todos entran bien y hacen reír hasta en el saludo final. Lucía Sciacca es la adorable tercer bufón, arrancando también sus propias carcajadas.

            El ensamble se luce toda la obra, aportando energía y dinamismo a la puesta. Por supuesto que se destacan en baile, pero también se los ve muy preparados desde lo actoral, se los nota muy concentrados y en personaje: felices cunado lo tienen que estar, incómodos en otras situaciones. Muy bien.

            El texto es más que destacable. Los libros musicales siempre tienen un bache o dos (o tres o cuatro) (o cinco); eso no pasa en “Popotitos”, lo que sucede interesa todo el tiempo o conmueve o hace reír. Impecable.

            La música funciona muy bien, son todos grandes clásicos correctamente interpretados. Las coreografías son potentes y se ven muy bien con los veintitrés intérpretes en el escenario: hay rock, swing, tap, merengue y twist. Tal vez no me convencieron mucho unas piruetas muy “West Side Story” de la obertura; estuvieron correctamente ejecutadas pero sentí que le quitó un poco de esa hermosa argentinidad al concepto general de la obra.

            Por las palabras del saludo final, esto parece haber sido un sueño de sus autores y directores  Augusto Álvarez y Gustavo Guzmán. Los felicito, soñaron hermoso, bien, profesional. Bravo.

            “Popotitos” es un hermoso musical, de esos que se vuelven a ver varias veces.

           

Alberto Maffía,

para “AM CRÍTICA TEATRAL

https://amcriticateatralbaires.blogspot.com

contacto: escenateatro73@gmail.com

instagram: @amcriticateatral